El problema del modelo tradicional
Siempre ha sido así: quieres una web, pagas 2.000 o 3.000 euros por adelantado y luego, cada año, pagas aparte por el hosting, el dominio y el mantenimiento. Es una barrera importante para autónomos y pequeñas empresas.
Un modelo diferente
En Weblista hacemos las cosas al revés: no cobramos por el diseño. Hacemos tu web desde cero, con diseño original y todo incluido, y solo pagas una cuota mensual que cubre absolutamente todo.
¿Qué incluye realmente la cuota?
Diseño web original, desarrollo completo, redacción de contenidos, imágenes profesionales, hosting de alto rendimiento, dominio, certificado SSL de seguridad, copias de seguridad automáticas, actualizaciones, soporte y todos los cambios que necesites.
¿Por qué este modelo es mejor para ti?
No tienes que hacer un desembolso inicial. No hay riesgo: si no te gusta el resultado, no has perdido dinero. Y tienes la tranquilidad de saber que tu web está siempre actualizada y cuidada por profesionales.
Conclusión
El modelo tradicional de pago por proyecto está quedándose atrás. El futuro son las webs por suscripción, donde pagas por el servicio continuo, no por un producto que se entrega y se abandona.
¿Qué diferencia hay entre el modelo tradicional y el nuestro?
En el modelo tradicional, tú pagas una cantidad importante por adelantado —a menudo entre 1.500 y 5.000 euros— para que una agencia te diseñe la web. Una vez entregada, pagas aparte el hosting, el dominio, el certificado SSL de seguridad y, si quieres hacer cambios, te cobran por cada uno. En nuestro modelo, no hay coste inicial de programación: tú pagas una cuota mensual que incluye absolutamente todo. La web, el hosting, el dominio, el SSL, el mantenimiento, el soporte y las actualizaciones. Es la diferencia entre comprar un producto acabado que luego requiere gastos adicionales y contratar un servicio continuo que te da tranquilidad mes a mes.
Por qué este modelo es ideal para autónomos y pymes
Para un autónomo o una pequeña empresa, desembolsar miles de euros de golpe es un riesgo importante. ¿Y si la web no funciona como esperaba? ¿Y si necesita cambios que no están incluidos? ¿Y si la agencia desaparece después de entregar el proyecto? Nuestro modelo elimina esos riesgos. No hay desembolso inicial. Los cambios están incluidos. El soporte es continuo. Y si algún día quieres cancelar, te entregamos tu web y el dominio es tuyo. Es un modelo pensado para negocios reales, con presupuestos reales y necesidades reales de flexibilidad.
Casos reales de cómo este modelo ha funcionado
Muchos de nuestros clientes llegaron después de haber tenido malas experiencias con el modelo tradicional. Pagaron miles de euros por webs que no les convencían, que requerían pagos adicionales por cada modificación o que dejaron de funcionar porque la agencia desapareció y nadie mantenía el hosting. Nuestro modelo les ha dado la tranquilidad que buscaban: una web que funciona, un equipo que responde cuando lo necesitan y un coste predecible mes a mes. No es magia: es sentido común aplicado al diseño web.
¿Es realmente gratis? Aclaramos el modelo para que no haya dudas
Llamamos 'sin coste inicial de programación' porque es exactamente lo que significa: no cobramos por diseñar y desarrollar la web. El coste del diseño se diluye en la cuota mensual de mantenimiento. Es un modelo similar al de muchos servicios que usas a diario: no pagas por tener la app de tu banco, pero el banco te cobra una comisión de mantenimiento de la cuenta. No pagas por la instalación de la fibra en casa, pero pagas una cuota mensual. Es un modelo justo, transparente y que alinea nuestros intereses con los tuyos: queremos que estés contento para que sigas con nosotros mes a mes.
La tranquilidad de tener un único interlocutor
Cuando contratas una web por el modelo tradicional, sueles acabar con varios proveedores: uno te hizo el diseño, otro te vende el dominio, otro te da el hosting, otro te hace el mantenimiento. Y cuando algo falla, nadie se hace responsable porque cada uno dice que el problema es del otro. En nuestro modelo, Weblista es tu único interlocutor. Diseñamos, desarrollamos, alojamos, mantenemos y damos soporte. Si algo falla —que es raro, pero puede pasar— solo tienes que llamar a una persona. Esa simplicidad vale mucho más de lo que parece.
